OK mot de passe oublié ? Les identifiants sont incorrects
Espace pro Contact
Liens Ignorer la navigationAquatiris > Choisir la phytoépuration > Comprendre l'assainissement non-collectif > Les systèmes d'assainissement individuel

Los sistemas de saneamiento individuales

El saneamiento convencional

Fase de pre-tratamiento
Consiste en una fosa séptica tradicional que se encarga de hacer el pre-tratamiento. Las materias sólidas se decantan y las aguas residuales se dirigen directamente al lugar de tratamiento.

Inconvenientes: dentro de la fosa, las materias sólidas se degradan en un medio anaeróbico (sin oxígeno),    lo que resulta en una degradación incompleta que genera lodo y gases malolientes. La fosa debe vaciarse una vez que la acumulación de barro ha superado la mitad de su capacidad total, lo que implica un vaciado cada cuatro o diez años dependiendo del nivel de ocupación de la vivienda. El lodo retirado debe tratarse con posterioridad en un centro depurador.

Así pues, el saneamiento convencional por medio de una fosa séptica no es totalmente autónomo y conlleva la concentración de la contaminación en las zonas de tratamiento del lodo.

El tratamiento se hace directamente en el suelo: bien sobre el suelo natural que disponga el terreno, bien sobre un suelo reconstituido si las características locales no permiten la infiltración de  agua. En cualquier caso, el sistema está enterrado, complicando su vigilancia y mantenimiento.

El saneamiento por medio de fitodepuración o filtros plantados

La fitodepuración o tratamiento de las aguas residuales por medio de filtros vegetalitzados es un método utilizado en pequeños municipios y explotaciones agrícolas desde hace más de 20 años: reemplaza el saneamiento clásico realizado con fosas sépticas.

Filtro de cañas

Para la fase de pre-tratamiento, suprimimos la fosa séptica y la sustituimos por un filtro de flujo vertical plantado de cañas. Las materias quedan retenidas en la superficie del filtro, mientras que el agua lo atraviesa verticalmente. En este caso, no hay fosa.

Este tipo de filtro efectúa el tratamiento primario por medio de la filtración, así como el tratamiento secundario (también denominado biológico-aeróbico) a través de un cultivo de micro-organismos fijado en áridos o materiales granulados (grava, granito).

En la superfície no se genera lodo sino compost o abono orgánico gracias a la degradación de la materia orgánica en presencia de oxígeno. El compost debe retirarse cada 10 años y puede reutilizarse para abonar las plantas. No desprende malos olores.

El filtro vertical está compartimentado en dos partes diferenciadas, de tal manera que solo hay que irrigar una parte a la vez, alternando entre la una y la otra cada semana. 

Filtro vegetalitzado

El tratamiento se hace dentro de los filtros plantados, que pueden equipararse a un suelo reconstituido en el cual se han instalado plantas.

El tratamiento comienza en el filtro de flujo vertical ,en un medio aeróbico, y continúa en el filtro vegetalitzado.

Aquí, el agua se desplaza horizontalmente a modo de capa freática, por debajo la superficie del sustrato. De esta manera, obtenemos un mosaico de zonas aeróbicas y anaeróbicas.

Una degradación lenta finaliza con el tratamiento de las materias orgánicas disueltas en el agua. El filtro siempre está lleno de agua pero no llega a desbordarse. Los filtros plantados reúnen una gran variedad de especies : totoras, iris, salicarias, platanarias, junco palustre, mentas acuáticas, llantenes acuáticos, etc. El metabolismo de estas plantas absorbe una parte de los nitratos y de los fosfatos.

El filtro vegetalitzado lleva a cabo el tratamiento secundario, terciario y cuaternario.

El vertido

A la salida de los filtros es necesario infiltrar las aguas tratadas: consiste en la fase de vertido. Éste puede realizarse de diferentes maneras, pero siempre teniendo en cuenta su impacto en la integración paisajística: aguzal, foso, acequias.

La fase final de infiltración cumple dos papeles. En caso de lluvias fuertes excepcionales o de sobrecargas contaminantes, la zona de vertido sigue el tratamiento y mejora la calidad del agua. Las aguas tratadas ese pueden reutilizar para su uso en jardinería.